La organización de la banda armada

La mafia franquista es una investigación histórica sobre la organización de la banda armada que preparó y ejecutó la sublevación militar de 1936, y sobre las redes de dinero, poder, violencia, favor e impunidad que acompañaron el nacimiento, el funcionamiento y las prolongaciones del franquismo.

El punto de partida se declara sin ambigüedad: la legalidad constitucional de la República constituye aquí el orden jurídico de referencia. No se trata de colocar en un mismo plano al Estado republicano y a quienes se alzaron en armas contra él. «Banda armada» se emplea en su sentido material: un grupo organizado de hombres armados que preparó y ejecutó una rebelión contra el poder legalmente constituido.

La investigación sigue después la transformación de aquella organización rebelde en estructura de poder: su financiación, sus dirigentes, sus apoyos civiles y económicos, la violencia empleada para conquistar y conservar el territorio y, finalmente, la conversión de la victoria militar en aparato permanente de Estado.

De la financiación de la sublevación a las fortunas amasadas o consolidadas bajo la dictadura, La mafia franquista sigue el rastro de Juan March, de Franco y su familia, de los beneficiarios del régimen, de los expolios, del clientelismo, de los tecnócratas, de la transformación del litoral y de los mecanismos de protección e impunidad.

El término «mafia» no designa una organización clandestina exterior al Estado. Constituye una hipótesis de trabajo sometida a los hechos y a los documentos: concentración del poder, apropiación de bienes, distribución de favores, creación de clientelas, enriquecimiento, protección mutua y confusión entre intereses particulares y aparato estatal.

Esta investigación converge necesariamente con el estudio del Estado totalitario franquista y de sus instrumentos judiciales, policiales, militares, administrativos y económicos. La estructura nacida de la rebelión no permaneció al margen del Estado: acabó convirtiéndose en Estado.

La sección Documentos reúne las fuentes necesarias para comprobar los hechos; los Anexos desarrollan las instituciones, las personas y los mecanismos particulares del régimen.

El principio permanece invariable: distinguir lo que está establecido, lo que queda por consolidar y lo que no puede afirmarse por falta de pruebas.

El punto de vista está declarado. La prueba, en cambio, no se presume.

  • Presentación de la mafia franquista

    Presentación de una investigación publicada por entregas y de los riesgos que entraña. «Quitada, pues, la justicia, ¿qué son los reinos sino grandes latrocinios?» San Agustín, La Ciudad de Dios, libro IV, capítulo 4. Nombrar el sistema Hay que empezar por la palabra, puesto que es ella la que causará escándalo. No empecé por decidir…